Un desierto se queda corto, cuando el silencio da cabida a la expansión de nuestro pensamiento, pues acontece un universo de ideas, recuerdos, voces, imágenes y soluciones, en ese inconmensurable espacio de silencio, cual un desierto, en donde al concebir trascendentales acciones, nos proyectamos hacia el futuro, porque son fruto de un proceso de reflexión y de creatividad, que escucha la voz de la conciencia y la razón. Sumergirnos a diario en el total silencio aunque sea breve, es un feliz ejercicio